Querido Sol, hoy mis palabras van dirigidas a ti. Te voy a contar una historia que quizás te haga sentir las ganas de lucir en mi camino aunque sea luchando contra esas nubes espesas que intentan posicionarse en mi alma.
Inocencia, es aquel tesoro que todos poseemos al nacer. Un tesoro que remueve las sonrisas de cualquiera. Abrir la mente a todo y a todos es una actividad que de mayores terminamos por vetar parcialmente. Si cierro los ojos por unos segundos, respiro profundamente, soy capaz de llegar a la agradable sensación de esa inocencia. Pensar que aunque esas imágenes presentes sean en blanco y negro, la luz del sol hará sacar la paleta de color y dibujar a mi antojo mi alrededor. Verde, naranja, amarillo, rosa... Todos somos de colores, sólo hay que buscar el sol.
Nubes, nubes negras. ¿Porque son capaces de existir y capaces de borrar nuestros colores? Me gustaría verlas con los ojos de la niñez, tan fáciles de borrar. Pero sin embargo ahora vienen y van dejando empapado de mal estar cualquier rastro de luz que se les interponga.
Pocas veces podemos dejarlas pasar sin analizarlas fijamente. Es entonces cuando apareces tú. Ese Sol que es capaz de sacarnos de ese hipnotismo gris que intenta hacernos débiles. Apareces con luces que aumentan nuesta respiración. Arrancas todas las ganas de lo que llevamos dentro para subirlas tan alto que al mostrarse frente a nosotros, somos capaces de sonreír y volver a pintar colores a nuestro alrededor.
En estos momentos de nubes negras, sólo te pido que me lances un hilo de tu luz, para que mis fuerzas no decaigan y mi sonrisa no mengüe. Porque aquí estaré esperándote con más fuerzas que nunca para pintar de los mejores colores todo mi mundo.
Gracias.
martes, 19 de febrero de 2013
lunes, 18 de febrero de 2013
Se fue...
Quizás llego en un momento desordenado de mi vida. Ni siquiera imaginaba que su adiós sería silencioso.
Hace unos años, ni siquiera la forma de mis días era suficiente regular para decir que el dibujo que creaba me hacia feliz. Porque que son sino los sentimientos encontrados bajo esa forma de socializar.
Bajo la mirada, cuando debería estar orgullosa de mi persona. Todos estos años...¿pero qué he estado haciendo Dios mío? ¿Cómo he podido estar tan ciega? Aún no soy capaz de aceptar que la edad nos ayuda a buscar estas respuestas porque en su momento me las hice y no lograba encontrar solución. Caminas, sonríes, lloras, conoces, desconoces... Todo paso a paso, para que realmente aprendamos bien cada lección. Para qué cada paso, sea una tormenta de emociones que dejen grabadas en las puertas del alma las cosas que quizás algún día se repitan y así consigamos sufrir menos porque las conocemos y sabemos su funcionamiento.
Hoy, el portero de mi alma comenzó a llamarme avisándome que se aproximaba uno de esos escritos que llevo grabados. Me asuste, porque imagine volver a pasar por lo mismo y esta vez no recordaba que puedo superarlo sin apenas aquejarme. Personas. Siempre confundo la finalidad. Tan simple como crecer y madurar nos ayuda a restar importancia a esos defectos personales que tenemos.
Respiro, me armo de valor y me realizo una simple pregunta, ¿me quiero? Y mi respuesta llena y sabía por el paso de las circunstancias acontecidas es Si ahora Si.
De esta forma y gracias a ese Si puedo decir Adiós. Si adiós a todo aquello que no beneficia mi camino, adiós a todo aquel que no quiere caminar a mi lado aceptando mi ser.
Pero sobre todo y con una gran sonrisa, bienvenido a mi propio amor y a todos los que os quedáis conmigo.
Os Amo.
Hace unos años, ni siquiera la forma de mis días era suficiente regular para decir que el dibujo que creaba me hacia feliz. Porque que son sino los sentimientos encontrados bajo esa forma de socializar.
Bajo la mirada, cuando debería estar orgullosa de mi persona. Todos estos años...¿pero qué he estado haciendo Dios mío? ¿Cómo he podido estar tan ciega? Aún no soy capaz de aceptar que la edad nos ayuda a buscar estas respuestas porque en su momento me las hice y no lograba encontrar solución. Caminas, sonríes, lloras, conoces, desconoces... Todo paso a paso, para que realmente aprendamos bien cada lección. Para qué cada paso, sea una tormenta de emociones que dejen grabadas en las puertas del alma las cosas que quizás algún día se repitan y así consigamos sufrir menos porque las conocemos y sabemos su funcionamiento.
Hoy, el portero de mi alma comenzó a llamarme avisándome que se aproximaba uno de esos escritos que llevo grabados. Me asuste, porque imagine volver a pasar por lo mismo y esta vez no recordaba que puedo superarlo sin apenas aquejarme. Personas. Siempre confundo la finalidad. Tan simple como crecer y madurar nos ayuda a restar importancia a esos defectos personales que tenemos.
Respiro, me armo de valor y me realizo una simple pregunta, ¿me quiero? Y mi respuesta llena y sabía por el paso de las circunstancias acontecidas es Si ahora Si.
De esta forma y gracias a ese Si puedo decir Adiós. Si adiós a todo aquello que no beneficia mi camino, adiós a todo aquel que no quiere caminar a mi lado aceptando mi ser.
Pero sobre todo y con una gran sonrisa, bienvenido a mi propio amor y a todos los que os quedáis conmigo.
Os Amo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)